«El crecimiento y la comodidad no pueden coexistir.»
— Ginni Rometty
Lo que nadie te dice sobre los cambios que eliges
Cuando pensamos en cambios difíciles, solemos imaginar situaciones que no escogimos, como una pérdida, una enfermedad, una crisis o una ruptura inesperada; pero hay algo que pocas personas mencionan, los cambios que elegimos también pueden doler.
Decidir terminar una relación, cambiar de trabajo, mudarte a otro lugar, poner límites, empezar terapia o priorizar tu bienestar son elecciones que nacen del deseo de crecer, de vivir con mayor autenticidad o de acercarte a una vida más alineada contigo. Sin embargo, eso no significa que el proceso se sienta bien desde el principio. A veces, incluso cuando sabes que estás haciendo lo correcto para ti, aparecen el miedo, la tristeza, las dudas o la sensación de estar perdiendo el rumbo.
Corey Keyes (2024) señala que algunos cambios tienen el potencial de transformar profundamente nuestra vida, pero antes de sentirse como una transformación, suelen sentirse como una pérdida porque cada cambio importante implica dejar algo atrás, ya sea una rutina, una versión de ti, una forma de vivir o una sensación de seguridad que te resultaba familiar. En ese periodo inicial del cambio, lo que sentimos no se parece al comienzo de algo bueno. Se parece al final de algo conocido.
Lo cierto es que también es un umbral. Es el punto exacto donde empieza tu transformación.
Antes de sentirse como libertad, muchas transformaciones se sienten como incertidumbre. Con frecuencia eso significa que ya has comenzado a avanzar.
Por qué el crecimiento duele, y aún así puede acercarte a la vida que deseas
Ivtzan y colaboradores (2011) describieron el crecimiento personal como un proceso activo e intencional de autoconocimiento y realización del propio potencial. Y esas dos palabras, activo e intencional, revelan por qué crecer puede sentirse tan difícil.
Crecer te pide involucrarte. Requiere participar, no solo dejarse llevar. Conlleva elegir, incluso cuando preferiríamos evitar ciertos aspectos de nosotros mismos o de nuestra vida. Crecer supone sostener decisiones que, con frecuencia, nos ponen frente a zonas que no siempre resultan cómodas. Desde esa perspectiva, la dificultad no es un signo de que algo esté fallando, sino una señal de que estás involucrándote en un proceso de reorganización interna.
Además, Ryan y Deci (2018), en su teoría de la autodeterminación, identificaron tres necesidades psicológicas que las transiciones de vida sacuden de manera particular. Ellos mencionan que necesitamos sentir conexión, autonomía y confianza en nuestras capacidades para experimentar bienestar.
La necesidad de conexión genuina con otros se reorganiza cuando cambia el contexto en que esos vínculos existían. La necesidad de autonomía, de sentir que las propias decisiones nacen de ti, puede verse desafiada incluso cuando el cambio fue elegido, ya que las nuevas circunstancias conllevan ajustes, incertidumbre y aspectos que no siempre están bajo tu control. Y la necesidad de competencia, de saber que eres capaz, se ve amenazada cuando lo que sabías hacer antes del cambio ya no aplica de la misma manera.
La incomodidad señala que algo está cambiando, que estás creciendo.
El miedo no significa que te equivocaste
Ryan Niemiec (2018) encontró algo que parece contradictorio al principio. Cuando una persona comienza a usar sus fortalezas de manera más consciente, el primer efecto no siempre es la expansión. A veces es el miedo. Una transición te pide exponerte en lugares donde antes te protegías, ocupar un espacio nuevo donde antes tenías un lugar definido, decir cosas que antes no necesitabas decir porque tu vida anterior no lo requería.
Muchas personas interpretan el miedo como una señal de que tomaron la decisión equivocada; pero el miedo no siempre aparece porque algo está mal. A veces aparece porque estás haciendo algo nuevo; porque estás saliendo de una zona conocida sin garantías sobre el resultado.
Hacia dónde te lleva este proceso
Martin Seligman (2011) llamó flourishing o florecimiento al estado al que conduce una transición bien atravesada, una vida con mayor bienestar, sentido y crecimiento. No es un estado de ausencia de dificultad. Es una forma de habitar tu propia vida con más presencia, con mayor capacidad de sostener tanto la alegría como el dolor sin que ninguno de los dos dicte quién eres. Es la diferencia entre reaccionar desde el miedo al cambio y responder desde algo más centrado en ti.
Pero entre el inicio de una transición y este estado hay un espacio sin soluciones rápidas. Boniwell y Tunariu (2019) documentaron algo que cambia profundamente la relación con el propio proceso de cambio. Ellos encontraron que lo que más nutre el bienestar no es llegar al otro lado, sino el movimiento sostenido hacia él. Cada pequeña decisión que se alinea con quien quieres ser en esta nueva etapa. Cada conversación difícil que tienes de todas formas. Cada vez que reconoces un patrón que ya no te sirve y eliges, aunque sea levemente, responder de otra manera.
El cambio ocurre en los pequeños momentos
Por eso, si hoy estás atravesando una transición importante, quizá no necesites tener todas las respuestas. Tal vez solo necesites confiar en el siguiente paso. Aunque ahora no puedas ver con claridad todo lo que viene, cada elección alineada contigo está construyendo algo. Cada momento de incomodidad que atraviesas con conciencia está ampliando tu capacidad para vivir de una manera más auténtica.
Y aunque el proceso pueda ser desafiante, el crecimiento tiene una forma silenciosa de recompensarnos… un día descubres que aquello que tanto te costó atravesar se convirtió en la razón por la que hoy te sientes más fuerte, más en sintonía contigo y más capaz de construir la vida que deseas.
El cambio profundo no se produce en ese instante que solemos imaginar como el punto decisivo, sino en la constancia de las pequeñas decisiones conscientes que lo siguen. Ocurre en los pequeños y repetidos momentos de elección dentro de la transición. Y eso requiere una capacidad de permanecer en la incomodidad inicial que no se aprende en teoría, sino experimentándola.
Si estás en esa etapa donde algo en tu vida está cambiando, lo que estás sintiendo tiene sentido. Solo necesitas dar espacio al proceso, porque algunas de las mejores versiones de nuestra vida comienzan exactamente donde termina lo conocido. Y si en algún momento sientes que necesitas nuevas habilidades para manejar el cambio, es algo que se puede trabajar en un espacio terapéutico.
Trabajemos
Si sientes que estás en medio de un cambio que todavía no sabes cómo afrontar, estaré honrada de acompañarte en ese proceso.
Referencias
Boniwell, I., & Tunariu, A. D. (2019). Positive psychology: Theory, research and applications. Open University Press.
Ivtzan, I., Chan, C. P. L., Gardner, H. E., & Prashar, K. (2011). Linking religion and spirituality with psychological well-being: Examining self-actualisation, meaning in life, and personal growth initiative. Journal of Religion and Health, 52(3), 915–929. https://doi.org/10.1007/s10943-011-9540-2
Keyes, C. (2024). Languishing: How to feel alive again in a world that wears us down. Crown.
Niemiec, R. M. (2018). Character strengths interventions: A field guide for practitioners. Hogrefe.
Ryan, R. M., & Deci, E. L. (2018). Self-determination theory: Basic psychological needs in motivation, development, and wellness. Guilford Press.
Seligman, M. (2011). Flourish: A new understanding of happiness and well-being and how to achieve them. Nicholas Brealey.
Aviso IMPORTANTE
El contenido de este blog es de carácter exclusivamente educativo e informativo y no reemplaza la psicoterapia ni constituye consejo terapéutico, diagnóstico o tratamiento de salud mental. La información compartida es de carácter general y puede no ser adecuada para tu situación específica, ya que las circunstancias de cada persona son únicas y complejas. Seguir o interactuar con esta cuenta o comunicarte con Aracelys Román a través de correo electrónico, otros medios digitales o redes sociales no establece una relación terapéutica. El crecimiento personal no es universal, adopta solo lo que te beneficia. Para atender situaciones de salud mental, consulta a tu médico o a un profesional cualificado; las ideas compartidas aquí pueden complementarse mejor bajo la guía de un terapeuta.
En caso de crisis
Si estás experimentando una crisis emocional, pensamientos de autolesión o suicidio, comunícate de inmediato con tu médico o llama al 988 Línea Nacional de Prevención del Suicidio